REGLAS DE FORMULACIÓN DIAGNÓSTICA




REGLAS DE FORMULACIÓN DIAGNÓSTICA

El diagnóstico enfermero lo define la NANDA como un juicio clínico sobre la respuesta humana de un individuo, familia o comunidad a sus problemas de salud, reales o potenciales y a procesos vitales. Proporciona la base para la selección de intervenciones y el logro de objetivos de los que es responsable.

Hay diferentes tipos de diagnósticos de enfermería, según Carpenito, se clasifican de acuerdo a características y pueden ser de bienestar, real, de alto riesgo o posible.

Diagnòstico de bienestar; es un juicio clínico sobre un individuo, familia o comunidad desde un nivel de bienestar específico hasta un nivel más alto.

Diagnòstico real; juicio clínico que el profesional ha confirmado por la presencia de características que lo definen y signos o síntomas principales.

Diagnòstico potencial; juicio clínico sobre que un individuo es más vulnerable de desarrollar el problema que otros, en una situación igual o similar.

Diagnòstico posible; señala un problema que el profesional de enfermería sospecha, pero necesita más datos para confirmarlo.

Construcción de los diagnósticos

Formato PESS (Gordon, 1976):
P = Problema
E = Etiología
S = Signos y síntomas.

Formato NANDA (1990):
Etiqueta diagnóstica
Factores relacionados o factor de riesgo
Características definitorias.

El enunciado del diagnóstico de enfermería consta de una, dos o tres partes dependiendo del tipo de diagnóstico.

Los de bienestar se escriben como enunciados de una sola parte; la etiqueta diagnóstica y relacionado con.

El diagnóstico real consta de tres partes (problema, factores concurrentes o etiología, y signos y síntomas). Su  enunciado incluye los tres apartados; etiqueta diagnóstica, factor relacionado y características definitorias.

Los de alto riesgo y los posibles constan de dos partes (el problema relacionado con los factores de riesgo). Dado que el problema no está instaurado, no se puede describir la etiología ni manifestaciones, por lo que solo se describen las situaciones que provocan en la persona vulnerabilidad; etiqueta diagnóstica más factor de riesgo. Para la formulación del diagnòstico posible solo se nombre el posible problema.

Ejemplos de diagnósticos.
  • De bienestar:                                                                                                                                                                                                                                                        
  1. Disposición para mejorar el afrontamiento relacionado con busca el apoyo de nuevas   estrategias.
  2. Disposición para mejorar los conocimientos relacionado con expresa interés en el aprendizaje.   
  • Real:
11. Intolerancia a la actividad relacionado con debilidad generalizada manifestado por disnea de esfuerzo.
22. Deterioro de la movilidad física relacionado con disminución de la fuerza muscular manifestado por limitación en la amplitud de movimientos.
  • Potencial:

11. Riesgo de perfusión tisular periférica ineficaz relacionado con procedimientos endovasculares.
22. Riesgo de déficit de volumen de líquidos relacionado con falla de los mecanismos reguladores.


  •    Posible:

  1.      Posible confusiòn aguda
  2.      posible trastorno del patròn del sueño.
      

La estandarización de los enunciados diagnósticos con lenguaje unificado es una necesidad admitida por la profesión para la mejora en la calidad de los cuidados. Entre las principales ventajas se encuentra el asegurar la comunicación y el entendimiento entre profesionales, permitir los registros para investigación y favorecer la formación de profesionales.

La validación de un diagnóstico de enfermería debe ser a través de la persona de cuidado y la bibliografía de referencia, la terminología reconocida es la de la NANDA, la taxonomía de NANDA es un conjunto de enunciados diagnósticos que se distribuyen de acuerdo al marco conceptual de los patrones funcionales de salud. La importancia de la taxonomía NANDA es unificar un lenguaje enfermero común, definir la actividad enfermera, posibilitar el pensamiento crítico y el intercambio de opiniones sobre las necesidades de la persona cuidada, y poder definir un plan de cuidados, unos resultados esperados (NOC) y las intervenciones de enfermería (NIC) necesarias para su consecución.
Una de las dificultades en la utilización de diagnósticos de enfermería es establecer la correcta diferenciación entre el diagnóstico de enfermería y el diagnóstico médico, ya que el diagnóstico médico fija su atención en la patología, tratamiento y curación de la enfermedad y, el diagnóstico de enfermería se enfoca en la atención de las respuestas humanas de la persona o en los factores que afecten el mantenimiento de su estado óptimo.
Directrices para la redacción de diagnósticos de enfermería propuestas por Iyer:
·         Escribir el diagnóstico en términos de la respuesta del cliente, en lugar de las necesidades de enfermería.

·         Usar “relacionado con” en lugar de “debido a” o “causado por” para conectar los dos enunciados del diagnóstico.
·         Redactar el diagnóstico en términos legalmente aconsejables.
·         Redactar los diagnósticos sin juicios de valor, por ejemplo: “incorrecto”, “malo” o “insano”.
·         Evitar el uso de indicios aislados en el primer enunciado del diagnóstico.
− Un indicio aislado no es un diagnóstico de enfermería.
− Se producen diagnósticos incorrectos si se centran en un signo o síntoma aislado, en lugar de hacerlo sobre el cuadro clínico completo.
·         Evitar la inversión de los enunciados del diagnóstico.
·         Los dos enunciados no deben significar lo mismo.
·         Expresar el factor relacionado en términos que se puedan modificar.
− El diagnóstico identifica respuestas reales o potenciales del paciente.
− Estas respuestas y los factores que contribuyen a su existencia deben ser modificados por las intervenciones de enfermería.
·         No incluir diagnósticos médicos en el diagnóstico de enfermería.
·         Exponer el diagnóstico de forma clara y concisa.
− Facilita la comunicación.
− Permite concentrarse en factores concretos que contribuyen a la respuesta del paciente.









Bibliografía



Sandoval, L., García, M. A. y López, C. M. (2015). El proceso de cuidados (manuscrito no publicado). ENEO-UNAM.

Cisneros F. (s.f.) PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERIA (PAE). Consultado el 28 de agosto de 2017. Recuperado de: http://artemisa.unicauca.edu.co/~pivalencia/archivos/ProcesoDeAtencionDeEnfermeria-PAE.pdf

Formulación del diagnóstico de enfermería. Consultado el 28 de agosto de 2017.recuperado de: http://asp.salud.gob.sv/regulacion/pdf/guia/guia_proc_enfermeria_ninez.pdf3.pdf  


Arribas A. Amezcua A. Santamaría J. robledo J. Blasco T. (2011). DIAGNÒSTICOS ESTANDARIZADOS DE ENFERMERÌA Clasificación de los valores determinantes Consultado el 28 de agosto de 2017. Recuperado de: http://ome.fuden.es/media/docs/26_valores_determinantes_2011.pdf

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